La sucesión de común acuerdo permite repartir los bienes de una persona fallecida de forma rápida, justa y sin conflictos familiares. Incluye el acuerdo entre herederos, inventario de bienes y deudas, repartición legal y registro en notaría. Es una alternativa más ágil y económica que un proceso judicial. Descubre en qué consiste y por qué es la mejor opción para mantener la tranquilidad en tu familia.